25/06/2011

La séptima

Posted in General a 17:37 por luciabs

Me gusta decir que mi séptima novela es todo un género en sí misma. Al menos, suena mejor que admitir que es inclasificable, que supongo que sería lo más acertado. No es romántica como las otras seis, aunque tiene su dosis de amor introducida de manera casi involuntaria (se puede luchar contra todo menos contra uno mismo). Es oscura, un poco deprimente, con una estructura no secuencial que me costó mucho trabajo cerrar, pero que dentro de lo esperable, no quedó del todo mal. La narrativa ya es otra cosa: por momentos se hace pesada y no puedo descubrir por qué. A veces se me ocurre que es por las frases largas, otras, por los tiempos verbales, pero aunque en cada relectura corrijo lo que me parece que está causando el problema, nunca me termina de convencer. Los diálogos sí me gustan, y la idea en general también. Salvo escenas muy puntuales (en particular, aquella que dio origen a la novela), no me da mucha vergüenza, podría incluso leerla en voz alta sin sonrojarme, algo que no lograría con ninguna de las anteriores. No es una obra maestra, pero tampoco es un horror, y eso ya es mucho decir.

Lo que genera en mí sentimientos absolutamente contradictorios en cada relectura es el final. Lo había planeado de determinada manera incluso antes de empezar a escribir, casi en paralelo con la escena que ahora me avergüenza (de hecho parece ser que eran dos historias diferentes que en algún momento se juntaron), y me encantaba, estaba enamorada de ese final y quería usarlo, simplemente necesitaba el resto de la novela.

El problema era que no tenía (ni tengo) la técnica para escribir algo tan complejo como lo que tenía en mente, y en el resultado no se apreciaban todos los matices que yo quería, con lo que de mi final precioso, inteligentísimo y recursivo parecía reducirse a una trivialidad y un cliché, lo cual no dejaba de molestarme.

Un buen día se me ocurrió una idea que no me entusiasmaba mucho, pero que de todas formas escribí, más como ejercicio que para realmente usarlo en la novela: un epílogo que rompía el bucle. Estaba escrito en primera persona y cerraba la historia que de otra manera parecía abierta (aunque no lo estuviera, pero sólo yo lo sabía). No me gustó, por supuesto, pero como la historia avanzaba muy lentamente, lo dejé para decidir en otro momento.

Al final, después de dos años y medio de idas y vueltas, terminé usando una pequeña variación del final en la que por supuesto, no se refleja ni la mitad de lo que yo quería contar, junto con el epílogo que nunca me terminó de convencer. La verdad, había pasado tanto tiempo que lo único que quería era terminarla y no me importaba mucho cómo. En las sucesivas relecturas, mis sentimientos fueron variando: el final es cualquier cosa pero el epílogo lo mejora; el final es divino y el epílogo es basura; los dos son un horror.

En la última relectura detecté una incongruencia que nunca antes había visto y que me hizo comprender que el epílogo es malo, absurdo e incoherente. Pero sin él, la historia no cierra, o parece que no lo hace, lo cual es prácticamente lo mismo.

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09/06/2011

Frases Favoritas II

Posted in General a 20:24 por luciabs

“Me parece que piensa que mi amor la deshonra. No puede evitarlo. Yo, aunque quisiera, no puedo librarla de él. Y no lo haría aunque pudiera.”

“Norte y Sur”. Elizabeth Gaskell

“Lo leí durante una hora y me quedé dormida con todos esos cantos de amor revoloteando en mi cabeza, y aquí estoy, al rayar el alba, y te los escribo todos.”

“Mi querido enemigo”. Jean Webster

“En vano he luchado. No quiero hacerlo más. Mis sentimientos no pueden contenerse. Permítame usted que le manifieste cuan ardientemente la admiro y la amo.”

“Orgullo y prejuicio”. Jane Austen